LECTIO I: De DIOS UNO Y TRINO (HPDM)

 

CALCAÑAR DE LA VIRGEN SANTA MARÍA DE GUADALUPE 


Lectio I De DIOS UNO Y TRINO 

 

 

Hemos escuhado de nuestros padres y de los Catequistas,  

 que nuestro Dios es Ùnico, Inmaterial, Eterno y “Omnipotente, Creador del Cielo y de la Tierra, que premia a los buenos y castiga a los malos” como lo oimos cuando éramos niños y lo leíamos con pasión, en el viejo Catecismo, que nos preparaba para la ansiada Primera Comunión del Cuerpo Santísimo del Señor Jesús.

Sigue causándonos asombro la afirmación de San Anselmo de Aosta, arzobispo de Canterbury, del siglo X, a través de su célebre “Argumento Ontrológico” o del Ser: 

“DIOS ES UN SER TAL QUE NO PUEDE SER PENSADO OTRO MAYOR”. 

Plenitud de Ser, de Gracia y de Amor. tan deslumbrante que resulta ser como cuando pretendemos ver al sol directamente. Es imposible. Nuestra mente, imperfecta y finita, es incapaz de abarcar a Dios. Si pudiéramos hacerlo seríamos Dios, lo cual es imposible. Sí es cierto que estamos llamados a ser como Dios, como suprema aspiración pero es tal la distancia de Dios y de la creatura que es como dista el Cielo de la tierra.

Esto es muy distinto a la pretensión y desobediencia de Adàn y Eva al escuchar a la serpiente que les aconsejaba desobedecer a Dios comiendo del árbol prohibido, de la ciencia del bien y del mal para “ser como dioses”. Esto era un acto de soberbia y fatal, porque al pecar, no pidiereon perdón a Dios sino que se echaron mutuamente la culpa y a la serpiente del Paraíso Terrenal. 


¿Cómo encontrar a Dios?


Podemos hacerlo mediante el uso de la luz de la razón o por la luz de la Fe, LA VERDAD REVELADA EN LAS SAGRADAS ESCRITURAS. La Revelaciòn comienza en el año 1850 a. C. aproximadamente, cuando Dios Padre Yahve se dirigió a Abran en la antigua ciudad de Ur en Caldea. La Revelaciòn es un acto de amor de Dios y un proceso, que responde a un Amor de Dios que respeta nuestra libertad y està atento a nuestra maduración humana e intelectual.

Albert Lang dice que :

 

“ES LA MANIFESTACIÓN GRADUAL Y PROGRESIVA DE LOS AMOROSOSO DESIGNIOS DE DIOS PARA CON LOS HOMBRE

(Albert Lang, Teología Fu ndamental I 1976)

 Alcanza su máxima expresión en el encuentro de Moisès con Dios en el episorio de la Zarza Ardiente, aproximadamente hacia el siglo XIII a.C. La plenitud reveladora se da con Cristo, que nos ha revelado LA INTIMIDAD DE DIOS.

La Revelaciòn dura aproximadamente hasta el año 100 d.C. cuando muere el último de los Apòstoles, el evangelista San Juan, Discìpulo Amado del Señor. Este hecho marca el 

FIN DE LA REVELACIÓN OFICIAL, QUE OBLIGA A LA FE. Toda revelación posterior es REVELACIÓN PRIVADA que no es de aceptación obligatoria por la santa fe. 


  La estrategia para encontrar a Dios pasa por:

 a)La BÚSQUEDA RELIGIOSA del Señor como lo puso de manifiesto la Sma. Virgen que dijo al Algen Gabriel ¿Còmo será esto si yo no convivo con ningún hombre? (Lucas I), búsqueda que culmina en un encuentro personal y gozoso- como el de los Santos Magos- con el Divino Niño Rey de Reyes, que ha nacido en la humildad de nuestra carne, en la pobreza, la humildad y en el silencio, en Belèn de Judea, donde no había lugar para alojarles (Mateo I-II) Los Magos buscaron a Dios en las estrellas y en los signos siderales, y después de una ardua y perseverante búsqueda, lo hallan no en cualquier parte o en soledad, sino en los amorosos y cálidos brazos de María, La Virgen-Madre, quien les entrega- y nos lo entrega a nosotros- al Niño para ser adorado como a Dios y Nuestro Señor. Desde el asombro y la fe ddebemos pasar a la fervorosa y reverente adoración. ASOMBRO, FE, ADORACIÓN, PLEGARIA Y FUERTE EMOCIÓN Y SENTIMIENTO DE PERTENENCIA EN FUNCIÓN DE UNA VIDA FIEL Y DE ALTA MORAL.

Los Santos Magos Melchor, Gaspar y Balthazar no volvieron al pérfido rey Herodes, sino que regresaron a sus tierras de origen POR OTRO CAMINO (Mateo II).  

Nos enseñaron: sí al respeto al enemigo que sirve al Maligno. Jamás comulgar con la iniquidad. ¡Respeto, sí. Prestarnos al juego diabólico jamàs! LA FIDELIDAD, COHERENCIA ENTRE LA FE Y LA VIDA (Paulo VI) ES UNA CONSECUENCIA DE LA FE. Escuchar la Palabra de Dios, comprometernos con Ella y proyectarla a nuestra vida cotidiana (Lucas). Plantar la fe con valentía y PERSEVERANCIA como los Santos pastores de Belèn (Lucas I) La constancia en la fe salvarà nuestras almas.

El Apóstol San Juan (Juan I y I Juan ) nos enseña que DIOS NOS AMÓ PRIMERO.

 “Tanto amó Dios al mundo que le dio a su Hijo Único, no para condenar al mundo, sino para que el mundo se salve por El”. Nos ha amado abajándose al abismo de nuestra miseria para REDIMIRNOS DESDE DENTRO DE LA HUMANIDAD, COMPARTIENDO NUESTRA CONDICIÓN HUMANA EN TODO MENOS EN EL PECADO, PARA SALVARNOS Y ELEVARNOS A LA VIDA DIVINA. Nosotros aceptamos y acogemos esta muestra de la Misericordia de Dios y le respondemos con nuestro amor hecho fidelidad, disponibilidad y compromiso con el Reino de los Cielos. Nos ha dicho el Señor de manera muy clara: “El que me ama será fiel a mis Palabras” 

 

“El que escucha mis Palabras y las lleva a la práctica se parece a un hombre que edificò sobre roca…” El propio San Juan reconoce firmemente: “NOSOTROS HEMOS CONOCIDO EL AMOR QUE DIOS NOS TIENE Y HEMOS CREÍDO EN ÉL” (I Juan II,3 ss)

Buscamos incansablemente a Dios ya con la prenda del escuentro con Él. Así lo dice San Agustín (siglo IV d. C.) y Blaise Pascal en el siglo XVII: “Señor, yo no te buscarìa si no te hubiese ya encontrado”. Buscamos a Dios para CONOCERLO, AMARLO Y SERVIRLO, adorándolo en espíritu y en verdad. Nos aconseja el Salvador: “Permaneced en Mi Amor” (Lucas) Nos llama a edificar nuestra vida desde Èl, en Él y para Él. Quiere, además, que nos amemos los unos a los otros como El nos ha amado (San Juan), siguiedo el ejemplo de su mansedumbre y humildad de Corazón (San Mateo) Para poder lograrlo debemos seguir el itinerario del Buen Samaritano (Lucas IX): 

 

 

1) amando con un amor abierto y universal que sea tolerante, misericordioso y que no discrimine a nadie;

 

2) manifestando una libertad plena y gozosa en la tolerancia y el perdòn;

 

3) Mostrando magnanimidad, una generosa dádiva pero también una entrega personal, prodigándonos amorosamente;

 

4) manifestando eficacia al acompañar nuestra caridad con gestos concretos de magnificencia y entrega incondicional.


Además, nuestro Dios tampoo ES UNA MERA ABSTRACCIÓN de una mente febrilmente activa, NI TAMPOCO UNA IDEA MUERTA, VAGA Y LEJANA y MUCHO MENOS UNA COSA. Por el contrario, ES UN SER VIVO Y PERSONAL. Por eso nuestra santa Religión no es de cosas sino personalista de Persona a persona, y promueve toda suerte de valores personales y de relaciones entre las personas. También es cierto que el Dios de los cristianos NO ES UN SER SOLITARIO, ENSIMISMADO, EGOÍSTA O EGOCÉNTRICO sino que es una Familia, una Comunidad, una TRINIDAD DE PERSONAS.

Las Tres Divinas Personas se conocen y se aman de una manera tan eminente y perfecta que su CONOCIMIENTO Y AMOR son personalizantes, subsistentes, es decir, convierten los términos de CONOCIMIENTO Y AMOR en VERDADERAS PERSONAS DIVINAS. Tres Personas distintas y Un solo Dios verdadero, como enseñaba el Viejo Catecismo.

El Padre es Persona porque conoce y ama al Hijo, la Segunda Persona; el Hijo lo es porque ama y conoce al Padre, y de este mutuo y perfecto conocimiento procede el Espíritu Santo, el Amor entre ambos, que es la Tercera Persona. No pueden concebirse relaciones màs ìntimas, absolutas y perfectas.

LA SANTÍSIMA TRINIDAD ES EL MISTERIO DE LOS MISTERIOS. CONSTITUYE LA SÍNTESIS DE TODOS LOS MISTERIOS Y DE LA HISTORIA DE LA SALVACIÓN. ES EL CENTRO MISMO, LA CUMBRE, EL RESUMEN Y LA FUENTE DE TODOS LOS MISTERIOS DE NUESTRA SANTA FE CATÓLICA. Un misterio INSONDABLE como le revelò el Señor por medio de un àngel a San Agustìn en la playa de Hipona, en el Norte de Africa en el siglo IV: “Tù con tu mente imperfecta no puedes abarcar la inmensidad de Dios como es imposible poner el mar en un hoyito en la arena” 

 

Dios en el Antiguo Testamento

 


En el Antiguo Testamento (AT) Dios no quiso revelarse como Trinidad de Personas, atento a los pueblos paganos politeístas que rodeaban a Israel el Pueblo Elegido. A pesar del deslumbramiento que produce el Misterio de la Santísima Trinidad, el hombre por su sola razón no puede na tural no puede llegar al conocimiento de Dios (Vaticano I, Constituciòn Dei Filius nª 2; Vaticano II, Constituciòn Dei Verbum nª 6)

La Iglesia enseña: “Desde antiguo los pueblos diversos han llegado al conocimiento de la divinidad, incluso del Padre… La Iglesia nada rechaza de lo que en estas religiones hay en estas religiones de bueno y santo” (Vaticano II, Decreto Nostra Aetate nª 2). Ninguna de estas religiones- hinduistas, budistas y musulmanes- conoció plenamente el misterio del Dios-Verdad, quien se dignò revelarse en las Sagradas Escrituras a su Pueblo escogido (Vaticano II, Constituciòn Dei Verbum Nª 2, 3 y 4). Y ni el mismo pueblo hebreo conoció esta revelación de manera plena. No conoció el misterio trinitario porque no estaba maduro para semejante verdad tan elevada y difícil. Rodeado de pueblos idòlatras. Habrìa corrido el riesgo de caer en el politeísmo y la idolatrìa. Sin embargo el Profeta Isaías llamada a Dios Emmanuel, Dios- con-nosotroa (Isaías 7, 14). De manera velada hay alusión a la pluralidad de Personas en Dios. En el Libro de los Proverbios (I, 31-33), al hablar de la Sabidurìa divina leemos que èsta aparece como engendrada desde toda la eternidad, compañera del Dios Creador y ordenador del mundo.

Dios en el Nuevo Testamento


Pero la plena revelación del misterio insondable estaba reservada para la “plenitud de los tiempos”-khairós (Galatas IV, 4). El Apóstol San Juan que a Dios nadie le ha visto jamàs,. Dios Un9igénito que esta en el Seno del Padre , es quien nos lo ha dado a conocer (Evangelio de Juan, I, 18) JESUCRISTO ES LA PLENITUD DE LA REVELACIÓN. Solamente por Jesucristo, el Testigo Fiel de Dios (Apocalipsis I, 5) habríamos de conocer plenamente los hombres el Misterio de la Santísima Trinidad. A)Jesús desvelò el misterio con lentitud al principio de su vida pública: comeinza revelando abiertamente al Padre. El Padre lo ha enviado para que el mundo se salve por Él (Evangelio de LucasXI, 2-4) Jesús es obediente al designio del Padre hasta la muerte u muerte de Cruz (Evangelio de San Juan VIII, 29) Se identifica totalmente clon el Padre: “El Padre y Yo somos uno” (Evangelio de San Juan X, 30) La revelación del Padre en manifiesta en todo el Nuevo Testamento.

Pero la revelación del Espíritu Santo no es tan evidente como Persona distinta del Padre y del Hijo. Jesús al final de su vida pública revela recién claramente de esta Tercera Persona de la Santísima Trinidad, cuando en la Ultima Cena promete a los Apóstoles que no les dejarà solos y que les enviará al Espìritu Santo, el Abogado, el Consolador, quien les asistirá en todo momento y les guiará a la verdad plena (Evangelio de San Juan, XVI, 5-15) promesa que se cristalizará en el día Pentecostés (Libro de los Hechos de los Apòstoles )

El Espìritu Santo es el Amor subsistente entre el Padre y el Hijo. No es engendrado ni emanado sino procedente del Padre y del Hijo. Además “vive en nostros como en un templo”, “da testimonio de que somos hijos adoptivos de Dios”, “reza desde nosotros y con nosotros al Padre”, y es el Alma de la Iglesia.

Encontramos en la santa Biblia imágenes hermosas de la Santìsima Trinidad, concretamente en el Nuevo Testamento: 1) en el misterio de la Encarnaciòn del Verbo en las purísimas entrañas de la Virgen María, en la que Jesùs aparece concebido por obra del Espìritu Santo (Evangelio de Lucas, I ) 2) el episodio del bautismo de Jesùs por el Bautista en el rio Jordán (Evangelio de Lucas, IV, 21) 3) la misión de los Apóstoles al mundo (Evangelio de San Mateo XXVIII, 18- 19) 4) en la Carta a los Gàlatas leemos: Porque sos hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espìritu de su Hijo que clama a Dios lamàndole Abba (Padre), así ya no eres más esclavo sino hijo, y por lo tanto heredero por la gracia de Dios (Carta a los Gal. IV,4) A la luz del misterio, tomenos conciencia: de nuestra dignidad de personas, hechas a imagen y semejanza de Dios; redescubramos que somos “templos del Espìritu Santo” y por último, recuperemos el sentido fraternal y comunitario de comunión interpersonal en la Iglesia, dialogando, unidos en la pluralidad. 

 

HERMANO PEDRO DE MARIA.

 

 

WWW.MILICIADEGUADALUPE.ORG

WWW.EJERCITOMARIANO.COM

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s